Liberación
ORACIÓN DE LIBERACIÓN CONTRA LA ENVIDIA
2026-08-28
ORACIÓN DE LIBERACIÓN Y PROTECCIÓN CONTRA LA ENVIDIA
En el nombre de Jesucristo, mi Señor y Salvador, me presento delante de Ti, Padre celestial, reconociendo que Tú eres mi refugio, mi fortaleza y mi defensor.
Señor Jesús, pongo mi vida, mi familia, mis proyectos, mi trabajo y todo lo que me has confiado bajo Tu protección.
Renuncio a toda envidia, celos, resentimiento, odio, amargura, murmuración y deseo de mal que haya sido dirigido contra mí o que haya encontrado lugar en mi propio corazón.
En el nombre de Jesús, rompo toda cadena de envidia y rechazo todo aquello que no proviene de Dios.
Que toda palabra malintencionada pierda su poder; que toda intención de hacer daño sea vencida por Tu verdad y que mi corazón permanezca libre de odio y de temor.
Señor, examina mi corazón y límpialo de toda raíz de envidia. Dame un corazón humilde, limpio y lleno de amor. Enséñame a bendecir incluso a quienes no me desean el bien.
Como dice Tu Palabra:
“Sobre todo, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
— Proverbios 4:23
Y también:
“El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?”
— Salmo 27:1
Por eso hoy declaro con fe: no viviré esclavo del miedo, del rencor ni de la envidia. Pertenezco a Cristo.
Que Tu luz disipe toda oscuridad, que Tu paz gobierne mi mente y que Tu amor guarde mi corazón.
Jesús, pongo en Tus manos a quienes me han herido, hablado mal de mí o sentido envidia de mí. No deseo devolver mal por mal. Los entrego a Tu justicia y te pido que también sanes sus corazones.
Señor Jesucristo, rompe en mí toda cadena de envidia y hazme caminar en libertad, paz, humildad y amor.
Declaro que mi confianza está en Dios, no en las opiniones de los hombres. Mi vida está en Sus manos y ningún temor tendrá dominio sobre mí.
En el nombre poderoso de Jesucristo.
Amén.
En el nombre de Jesucristo, mi Señor y Salvador, me presento delante de Ti, Padre celestial, reconociendo que Tú eres mi refugio, mi fortaleza y mi defensor.
Señor Jesús, pongo mi vida, mi familia, mis proyectos, mi trabajo y todo lo que me has confiado bajo Tu protección.
Renuncio a toda envidia, celos, resentimiento, odio, amargura, murmuración y deseo de mal que haya sido dirigido contra mí o que haya encontrado lugar en mi propio corazón.
En el nombre de Jesús, rompo toda cadena de envidia y rechazo todo aquello que no proviene de Dios.
Que toda palabra malintencionada pierda su poder; que toda intención de hacer daño sea vencida por Tu verdad y que mi corazón permanezca libre de odio y de temor.
Señor, examina mi corazón y límpialo de toda raíz de envidia. Dame un corazón humilde, limpio y lleno de amor. Enséñame a bendecir incluso a quienes no me desean el bien.
Como dice Tu Palabra:
“Sobre todo, guarda tu corazón; porque de él mana la vida.”
— Proverbios 4:23
Y también:
“El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?”
— Salmo 27:1
Por eso hoy declaro con fe: no viviré esclavo del miedo, del rencor ni de la envidia. Pertenezco a Cristo.
Que Tu luz disipe toda oscuridad, que Tu paz gobierne mi mente y que Tu amor guarde mi corazón.
Jesús, pongo en Tus manos a quienes me han herido, hablado mal de mí o sentido envidia de mí. No deseo devolver mal por mal. Los entrego a Tu justicia y te pido que también sanes sus corazones.
Señor Jesucristo, rompe en mí toda cadena de envidia y hazme caminar en libertad, paz, humildad y amor.
Declaro que mi confianza está en Dios, no en las opiniones de los hombres. Mi vida está en Sus manos y ningún temor tendrá dominio sobre mí.
En el nombre poderoso de Jesucristo.
Amén.