Liberación

POR LOS HIJOS

2026-09-01

POR LOS HIJOS
🙏 Oración de protección y liberación por los hijos

Amado Señor Jesucristo, hoy pongo a tus pies la vida de mis hijos. Los entrego en tus manos y te pido que seas su refugio, su escudo y su protector todos los días de sus vidas.

Señor, cubre a mis hijos con tu preciosa presencia. Protégelos de todo peligro, de toda violencia, de malas influencias, de engaños, de personas que quieran hacerles daño y de todo aquello que pueda apartarlos del camino del bien.

Tu Palabra dice:

«“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.”
— Salmo 34:7»

Envía, Señor, tus ángeles para acompañarlos cuando salgan de casa, cuando estudien, cuando trabajen, cuando viajen y cuando estén lejos de nosotros. Guarda sus pasos, sus amistades, sus decisiones y sus corazones.

Rompe toda cadena de miedo, tristeza, odio, violencia y destrucción, y abre delante de ellos caminos de paz, sabiduría, salud y bendición.

Padre celestial, si alguna persona tiene malas intenciones contra ellos, detén todo aquello que pueda causarles daño y permite que la verdad salga a la luz. No pedimos mal para nadie; pedimos justicia, protección y que tu luz venza toda oscuridad.

Como dice el Salmo 121:

«“El Señor te guardará de todo mal; él guardará tu alma.”»

Señor Jesús, pongo sus vidas bajo tu cuidado. Que ninguna amenaza tenga la última palabra, porque Tú eres su refugio y su fortaleza.

Bendice sus caminos, sus hogares, sus estudios, sus trabajos y su futuro. Que nunca se aparten de Ti y que siempre encuentren en tus manos un lugar seguro.

En el nombre de Jesús, los entrego y los consagro a tu protección. Amén. 🙏✝️🕊️

🕊️ Para continuar esta oración en el hogar

Si lo deseas, puedes adquirir aceite de oliva y utilizarlo como signo de oración y consagración, pidiendo a Dios que proteja y bendiga a tus hijos. Puedes acompañar la unción con una oración sencilla y con fe, recordando que nuestra confianza está en Dios y no en el aceite mismo.

«“Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.”
— Salmo 23:5»
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